16
Agar e Ismael
Relación: Gálatas 4:22–31.
1 Sarai, la esposa de Abram, no le había dado hijos. Ella tenía una sierva egipcia llamada Agar. 2 Sarai le dijo a Abram: «Mira, Jehová no me ha permitido tener hijos. Únete a mi sierva; quizá por medio de ella pueda tener hijos». Y Abram escuchó la voz de Sarai. 3 Después de que Abram llevaba diez años viviendo en Canaán, Sarai, su esposa, tomó a Agar, su sierva egipcia, y se la dio por esposa a su marido Abram. 4 Abram se unió a Agar, y ella concibió. Cuando vio que estaba embarazada, comenzó a mirar con desprecio a su señora. 5 Entonces Sarai le dijo a Abram: «¡La afrenta que sufro recaiga sobre ti! Yo puse a mi sierva en tus brazos, y ahora que está embarazada me desprecia. Que Jehová juzgue entre tú y yo». 6 Abram le respondió a Sarai: «Tu sierva está en tus manos; haz con ella lo que te parezca bien». Sarai la maltrató, y Agar huyó de ella.
El encuentro de Agar en el desierto
7 El ángel de Jehová la encontró junto a un manantial en el desierto, el que está en el camino de Shur. 8 Le preguntó: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes y adónde vas?». Ella respondió: «Estoy huyendo de Sarai, mi señora». 9 El ángel de Jehová le dijo: «Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad». 10 También le dijo el ángel de Jehová: «Multiplicaré tanto tu descendencia que no se podrá contar por su gran número».
11 Y el ángel de Jehová añadió:
«Estás embarazada y darás a luz a un hijo.
Lo llamarás Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
12 Él será un hombre como un asno salvaje.
Su mano estará contra todos, y la mano de todos contra él.
Habitará frente a todos sus hermanos».
13 Agar dio este nombre a Jehová, que le había hablado: «Tú eres el Dios que me ve», pues dijo: «¿Acaso he visto aquí al que me ve?». 14 Por eso aquel pozo se llamó Beer-lajai-roi. Está entre Cades y Bered.
El nacimiento de Ismael
15 Agar le dio a Abram un hijo, y Abram llamó Ismael al hijo que Agar le había dado. 16 Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar le dio a Ismael.