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Ariel y sus enemigos
1 «¡Ay, Ariel, Ariel, ciudad donde acampó David!
Añadan año tras año, que las fiestas sigan su ciclo.
2 Pero yo traeré angustia sobre Ariel;
habrá lamento y duelo, y será para mí como Ariel.
3 Acamparé en círculo contra ti, te rodearé con puestos de asedio y levantaré baluartes contra ti.
4 Serás abatida y hablarás desde el suelo;
tus palabras saldrán bajas desde el polvo.
Tu voz será como la de un espíritu desde la tierra, y tus palabras susurrarán desde el polvo».
El límite de la amenaza contra Jerusalén
 
5 Pero la multitud de tus extranjeros será como polvo fino, y la multitud de los tiranos, como paja que se va volando.
Sucederá en un instante, de repente.
6 Serás visitada por Jehová de los ejércitos con truenos, terremotos y gran estruendo, con torbellino, tempestad y llama de fuego devorador.
7 Como un sueño, una visión nocturna, será la multitud de todas las naciones que combaten contra Ariel, todos los que combaten contra ella y su fortaleza, y los que la afligen.
8 Como el hambriento sueña que come y despierta con el estómago vacío, o el sediento sueña que bebe y despierta desfallecido y todavía sediento, así será la multitud de todas las naciones que combaten contra el monte Sión.
Ceguera e hipocresía de Israel
 
9 ¡Deténganse y asómbrense!
¡Ciéguense y queden ciegos!
Están borrachos, pero no de vino;
se tambalean, pero no por bebida fuerte.
10 Porque Jehová ha derramado sobre ustedes un espíritu de sueño profundo;
ha cerrado sus ojos, los profetas, y ha cubierto sus cabezas, los videntes.
11 Toda la visión será para ustedes como las palabras de un rollo sellado que se entrega al que sabe leer, diciéndole: «Lee esto, por favor».
Él responde: «No puedo, porque está sellado».
12 Si el rollo se entrega al que no sabe leer, diciéndole: «Lee esto, por favor», él responde: «No sé leer».
El culto de labios y la sabiduría puesta en juicio
 
13 El Señor dijo: «Por cuanto este pueblo se acerca con su boca y me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí es un mandamiento humano que le ha sido enseñado,
14 volveré a hacer maravillas con este pueblo, maravilla tras maravilla;
perecerá la sabiduría de sus sabios y se ocultará el entendimiento de sus entendidos».
Los planes ocultos ante el Creador
 
15 ¡Ay de los que se ocultan en lo profundo para esconder sus planes de Jehová, cuyas obras están en la oscuridad y que dicen: «¿Quién nos ve y quién nos conoce?»!
16 ¡Qué trastorno el suyo!
¿Acaso se considerará al alfarero como el barro?
¿Dirá la obra de su hacedor: «No me hizo», o lo formado del que lo formó: «No tiene entendimiento»?
Redención de Israel
 
17 ¿No falta ya muy poco para que el Líbano se convierta en campo fértil y el campo fértil sea considerado un bosque?
18 En aquel día los sordos oirán las palabras de un rollo, y desde las tinieblas y la oscuridad verán los ojos de los ciegos.
19 Los humildes aumentarán su alegría en Jehová, y los más necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel.
20 Porque el tirano llegará a su fin, el burlón desaparecerá y serán exterminados todos los que se desvelan por hacer el mal:
21 los que hacen culpable a un hombre por una palabra, tienden lazos al que defiende la causa en la puerta y con argumentos vacíos privan al justo de su derecho.
 
22 Por eso, así dice Jehová, que redimió a Abraham, acerca de la casa de Jacob: «Ahora Jacob no será avergonzado ni ahora palidecerá su rostro.
23 Porque cuando vea a sus hijos, obra de mis manos, en medio suyo, ellos santificarán mi nombre;
santificarán al Santo de Jacob y tendrán temor reverente al Dios de Israel.
24 Los extraviados de espíritu adquirirán entendimiento y los murmuradores aprenderán instrucción».