﻿Isaías.
4.
En aquel día siete mujeres se aferrarán a un solo hombre y dirán: «Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos con nuestra propia ropa; solo permítenos llevar tu nombre. ¡Quita nuestra deshonra!». 
En aquel día el renuevo de Jehová será hermosura y gloria, y el fruto de la tierra será orgullo y esplendor para los sobrevivientes de Israel. 
El que quede en Sión y el que permanezca en Jerusalén será llamado santo: todo el que esté inscrito entre los vivos en Jerusalén, 
cuando el Señor lave la inmundicia de las hijas de Sión y limpie de en medio de Jerusalén la sangre derramada, con espíritu de juicio y con espíritu abrasador. 
Entonces Jehová creará sobre todo lugar del monte Sión y sobre sus asambleas una nube y humo durante el día, y un resplandor de fuego llameante por la noche; porque sobre toda la gloria habrá un dosel. 
Habrá una enramada que dé sombra contra el calor del día, y refugio y protección contra la tormenta y la lluvia. 
