Abdías
1
La humillación de Edom
Jeremías 49:14–16
1 Visión de Abdías.
Así dice el Señor Jehová acerca de Edom: Hemos oído un mensaje de Jehová, y un mensajero ha sido enviado entre las naciones: «¡Levántense y levantémonos contra ella para la guerra!».
2 «Mira, te he hecho pequeño entre las naciones;
eres muy despreciado.
3 La soberbia de tu corazón te ha engañado, habitante de las hendiduras de la roca, cuya morada está en lo alto, que dice en su corazón: “¿Quién me hará bajar a tierra?”.
4 Aunque te eleves como el águila y aunque pongas tu nido entre las estrellas, de allí te haré bajar —declara Jehová—.
5 Si vinieran a ti ladrones, si vinieran salteadores de noche —¡cómo has sido destruido!—, ¿no robarían solo lo que les bastara?
Si vinieran a ti vendimiadores, ¿no dejarían algunos racimos para el rebusco?
6 ¡Cómo ha sido registrado Esaú!
¡Cómo han sido buscados sus tesoros escondidos!
7 Todos tus aliados te han expulsado hasta la frontera;
los que estaban en paz contigo te han engañado y han prevalecido contra ti.
Los que comían tu pan han puesto una trampa debajo de ti.
No hay entendimiento en él.
8 ¿No destruiré en aquel día —declara Jehová— a los sabios de Edom y el entendimiento del monte de Esaú?
9 Tus guerreros serán aterrorizados, Temán, para que todo hombre sea exterminado del monte de Esaú por la matanza.
La traición contra un pueblo hermano
10 Por la violencia contra tu hermano Jacob te cubrirá la vergüenza y serás eliminado para siempre.
11 El día que te mantuviste al margen, el día que extranjeros se llevaban su riqueza, que forasteros entraban por sus puertas y echaban suertes sobre Jerusalén, también tú eras como uno de ellos.
12 No mires con satisfacción el día de tu hermano, el día de su infortunio;
no te alegres por los hijos de Judá en el día de su destrucción ni te jactes en el día de la angustia.
13 No entres por la puerta de mi pueblo en el día de su calamidad;
no mires tú también con satisfacción su desgracia en el día de su calamidad, ni extiendas tu mano a sus riquezas en el día de su calamidad.
14 No te sitúes en la encrucijada para exterminar a sus fugitivos ni entregues a sus sobrevivientes en el día de la angustia.
El juicio de todas las naciones
15 Porque está cerca el día de Jehová sobre todas las naciones.
Como tú hiciste, se hará contigo;
tu retribución volverá sobre tu cabeza.
16 Porque, así como ustedes bebieron en mi monte santo, todas las naciones beberán continuamente;
beberán y tragarán, y serán como si nunca hubieran existido.
La restauración de Sión y el reinado de Jehová
17 Pero en el monte Sión habrá liberación y será santo;
la casa de Jacob poseerá sus heredades.
18 La casa de Jacob será fuego, la casa de José será llama y la casa de Esaú será rastrojo.
Los incendiarán y los consumirán, y no quedará sobreviviente de la casa de Esaú, porque Jehová ha hablado.
19 Los del Neguev poseerán el monte de Esaú y los de la Sefela a los filisteos;
poseerán los campos de Efraín y los campos de Samaria, y Benjamín poseerá Galaad.
20 Los desterrados de este ejército de los hijos de Israel poseerán la tierra de los cananeos hasta Sarepta;
los desterrados de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev.
21 Subirán libertadores al monte Sión para juzgar el monte de Esaú, y el reino será de Jehová».