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Para el director del coro. Un salmo de los descendientes de Coré
Señor, le has mostrado tu bondad a la tierra; has restaurado la prosperidad de Jacob.* Por el contexto parece que este salmo fue escrito después del cautiverio en Babilonia.
Quitaste la culpa de tu pueblo; perdonaste todos sus pecados. Selah.
Retiraste tu furia; y te alejaste de tu feroz ira.
Acércanos otra vez a ti, ¡Dios de nuestra salvación! Aleja tu ira de nosotros.
¿Vas a estar furioso con nosotros para siempre? ¿Permanecerás airado con todas nuestras generaciones futuras?
¿No restaurarás nuestras vidas, de tal modo que tu pueblo pueda hallar felicidad en ti?
¡Señor, muéstranos tu misericordioso amor! ¡Danos tu salvación!
Déjame escuchar la voluntad de Dios. Dios habla paz a su pueblo, a aquellos que confían en él. Pero ellos no deben volver por sus caminos necios.
Verdaderamente que la salvación de Dios está con los que hacen lo que él ordena. Su presencia gloriosa vivirá con nosotros en nuestra tierra.
10 El amor y la verdad se encontrarán; la bondad y la paz se besarán mutuamente.
11 Lo que es verdad crecerá de la tierra; y lo que es justo se dejará ver desde los cielos.
12 Dios nos dará ciertamente todo lo que es bueno, y nuestra tierra producirá finos cultivos.
13 La verdad y la justicia saldrán de él para prepararle camino y que pueda pasar.

*85.1 Por el contexto parece que este salmo fue escrito después del cautiverio en Babilonia.