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No te conviertas en enemigo en lugar de amigo;
porque un mal nombre heredará vergüenza y oprobio.
Así sucede con el pecador que tiene doble lengua.
 
No te enaltezcas en el consejo de tu alma,
para que tu alma no sea despedazada como un toro.
Devorarás tus hojas, destruirás tu fruto,
y te quedarás como un árbol seco.
Un alma perversa destruirá a quien la posee,
y lo convertirá en el hazmerreír de sus enemigos.
 
Las palabras dulces multiplicarán los amigos de un hombre.
Una lengua amable multiplicará las cortesías.
Que sean muchos los que estén en paz contigo,
pero tus consejeros, uno entre mil.
Si quieres ganar un amigo, consíguelo en tiempo de prueba,
y no te apresures a confiar en él.
Porque hay un amigo que lo es solo para la ocasión.
No permanecerá en el día de tu aflicción.
Y hay un amigo que se convierte en enemigo.
Él revelará las contiendas para tu oprobio.
10 Y hay un amigo que es compañero de mesa,
pero no permanecerá en el día de tu aflicción.
11 En tu prosperidad será como tú mismo,
y será atrevido con tus siervos.
12 Si eres humillado, él estará contra ti,
y se esconderá de tu rostro.
13 Apártate de tus enemigos,
y cuídate de tus amigos.
 
14 Un amigo fiel es una fuerte defensa.
El que lo ha encontrado, ha encontrado un tesoro.
15 No hay nada que se pueda dar a cambio de un amigo fiel.
Su excelencia no tiene precio.
16 Un amigo fiel es una medicina que salva la vida.
Los que temen al Señor lo encontrarán.
17 El que teme al Señor dirige bien su amistad;
porque tal como es él, así será también su prójimo.
 
18 Hijo mío, recibe instrucción desde tu juventud.
Aun cuando tengas canas encontrarás sabiduría.
19 Acércate a ella como el que ara y siembra,
y espera sus buenos frutos;
porque tu trabajo será poco en su cultivo,
y pronto comerás de su fruto.
20 ¡Qué sumamente dura es para los ignorantes!
El que no tiene entendimiento no permanecerá en ella.
21 Ella pesará sobre él como una pesada piedra de prueba.
No dudará en arrojarla lejos de sí.
22 Porque la sabiduría es conforme a su nombre.
Ella no se manifiesta a muchos.
 
23 Presta oído, hijo mío, y acepta mi juicio.
No rechaces mi consejo.
24 Mete tus pies en sus grillos,
y tu cuello en su cadena.
25 Pon tu hombro debajo de ella y cárgala.
No te aflijas por sus ataduras.
26 Acércate a ella con toda tu alma.
Guarda sus caminos con todas tus fuerzas.
27 Busca e indaga, y ella se te dará a conocer.
Cuando la alcances, no la dejes ir.
28 Porque al final encontrarás su descanso;
y ella se convertirá para ti en alegría.
29 Sus grillos serán para ti una protección de fuerza,
y sus cadenas un manto de gloria.
30 Porque hay en ella un adorno de oro,
y sus ataduras son un cordón de púrpura.
31 Te la pondrás como un manto de gloria,
y te la ceñirás como una corona de gozo.
 
32 Hijo mío, si estás dispuesto, serás instruido.
Si entregas tu alma, serás prudente.
33 Si amas escuchar, recibirás.
Si inclinas tu oído, serás sabio.
34 Ponte en la multitud de los ancianos.
Únete a quienquiera que sea sabio.
35 Mantente dispuesto a escuchar todo discurso piadoso.
No dejes que se te escapen los proverbios de entendimiento.
36 Si ves a un hombre de entendimiento, búscalo temprano.
Que tu pie desgaste los escalones de sus puertas.
37 Que tu mente medite en las ordenanzas del Señor
y medita continuamente en sus mandamientos.
Él afirmará tu corazón
y el deseo de sabiduría te será concedido.
 
6:30 Números 15:38