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Cuando regresé a casa y me devolvieron a mi esposa Ana y a mi hijo Tobías, durante la fiesta de Pentecostés, que es la fiesta sagrada de las siete semanas, me prepararon una comida muy buena, y me senté a comer. Vi que había mucha comida, y le dije a mi hijo: “Ve y trae a cualquier persona pobre de nuestros parientes que te encuentres, que sea fiel al Señor. Mira, aquí te espero”.
Entonces él regresó y me dijo: “Papá, a uno de los nuestros lo estrangularon, y lo aventaron en la plaza del mercado”. Antes de probar un solo bocado, me levanté de un salto y me lo llevé a un cuarto hasta que se metiera el sol. Luego regresé, me lavé, y me comí mi comida con mucha tristeza, y me acordé de la profecía de Amós, cuando dijo:
“Sus fiestas se convertirán en luto,
y toda su alegría en lamentos”.
Así que me puse a llorar; y cuando se metió el sol, fui, cavé un pozo y lo enterré. Mis vecinos se burlaban de mí y decían: “Este ya no tiene miedo de que lo maten por hacer eso; y eso que tuvo que salir huyendo. Mírenlo, ahí anda enterrando muertos otra vez”. Esa misma noche, después de enterrarlo, regresé y me quedé dormido junto a la pared de mi patio, estando impuro; y tenía la cara descubierta. 10 Yo no sabía que había pájaros en la pared. Tenía los ojos abiertos y los pájaros me echaron excremento caliente en los ojos, y me salieron unas manchas blancas. Fui a ver a los doctores, pero no me pudieron ayudar; aunque Ajicar me estuvo manteniendo, hasta que me fui* a Elimaida.
11 Mi esposa Ana tejía tela en los cuartos de las mujeres, 12 y les mandaba el trabajo terminado a los dueños. Ellos le pagaban su sueldo, y aparte le dieron un cabrito. 13 Pero cuando el animalito llegó a mi casa, empezó a chillar, y yo le dije: “¿De dónde salió este cabrito? ¿Es robado? Regrésaselo a sus dueños; porque no está permitido comer nada que sea robado”. 14 Pero ella me contestó: “Me lo dieron como un regalo extra además de mi sueldo”.
Yo no le creí, y le pedí que se lo regresara a los dueños; y sentí vergüenza de ella.
Pero ella me respondió: “¿Y dónde están tus obras de caridad y todo lo bueno que haces? Mira, tú y todo lo que haces ya lo conocemos”.
2:6 Amós 8:10 * 2:10 Algunas autoridades leen hasta que él fue. 2:14 Gr. todas las cosas son conocidas de ti.