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Escuchad la palabra de Yahvé, hijos de Israel,
porque Yahvé tiene pleito con los habitantes de la tierra:
Porque no hay verdad, ni misericordia,
ni conocimiento de Dios en la tierra.
Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen;
rompen todos los límites, y la sangre toca a la sangre.
Por lo cual la tierra estará de luto,
y se extenuará todo morador de ella,
con las bestias del campo y las aves del cielo;
y aun los peces del mar morirán.
 
“Pero que nadie pleitee, ni reprenda ninguno;
porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.
Tropezarás, pues, de día,
y el profeta tropezará también contigo de noche;
y a tu madre destruiré.
Mi pueblo perece por falta de conocimiento.
Porque has rechazado el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio;
y porque olvidaste la ley de tu Dios,
también yo me olvidaré de tus hijos.
Cuanto más se multiplicaron, tanto más pecaron contra mí;
cambiaré su gloria en afrenta.
Del pecado de mi pueblo se alimentan,
y en su iniquidad ponen su corazón.
Y será el pueblo como el sacerdote;
los castigaré por sus caminos,
y les pagaré por sus obras.
10 Comerán, pero no se saciarán;
fornicarán, pero no se multiplicarán;
porque han dejado de servir a Yahvé.
11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.
12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera,
y un palo le responde;
porque el espíritu de fornicación los hizo errar,
y fornicaron apartándose de su Dios.
13 Sacrifican en las cumbres de los montes,
y queman incienso sobre los collados, debajo de encinas, álamos y olmos,
porque su sombra es buena.
Por tanto, vuestras hijas fornicarán,
y adulterarán vuestras nueras.
14 No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen,
ni a vuestras nueras cuando adulteren;
porque los padres mismos se van con rameras,
y con las rameras sagradas sacrifican;
por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá en la ruina.
 
15 “Aunque tú, Israel, forniques,
que no peque Judá;
y no vengáis a Gilgal,
ni subáis a Bet-avén,
ni juréis: ‘Vive Yahvé’.
16 Porque como novilla indómita se ha apartado Israel;
¿los apacentará ahora Yahvé como a corderos en lugar espacioso?
17 Efraín está apegado a los ídolos.
¡Déjalo!
18 Su bebida se corrompió;
fornicaron de continuo;
sus príncipes amaron ardientemente la deshonra.
19 El viento los envolvió en sus alas,
y de sus sacrificios se avergonzarán.