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Destrucción del Templo
Cuando Jesús salió del Templo sus discípulos se acercaron para mostrarle los edificios del Templo. Les preguntó: ¿Ven todas estas cosas? En verdad les digo: Que de ningún modo quede aquí piedra sobre piedra que no sea totalmente derribada.
Señales para antes del fin
Cuando estaba sentado en la Montaña de Los Olivos, los discípulos se le acercaron en privado y le preguntaron: Dinos, ¿cuándo será esto? ¿Cuál es la señal de tu venida y del fin de la era?
Jesús respondió: Cuídense que nadie los engañe. Porque vendrán muchos en mi Nombre y dirán: Yo soy el Cristo, y a muchos engañarán.
Ustedes oirán de guerras y rumores de guerras. Atención, no se alarmen, porque esto debe suceder. Pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá hambrunas y terremotos en diferentes lugares. Pero todas estas cosas serán principio de dolores de parto.
Entonces los entregarán a tribulación y los matarán. Serán aborrecidos por todas las gentes a causa de mi Nombre. 10 Entonces muchos tropezarán. Se entregarán unos a otros y se aborrecerán. 11 Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos. 12 Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13 Pero el que persevere hasta el fin será salvo. 14 Estas Buenas Noticias del reino serán proclamadas en toda la tierra para testimonio a todas las naciones. Entonces vendrá el fin.
15 Por tanto, cuando ustedes vean la repugnancia de la desolación anunciada por el profeta Daniel puesta en el Lugar Santo (el que lee, entienda), 16 entonces, los que estén en Judea huyan a las montañas. 17 El que esté en la azotea, no baje a tomar las cosas de su casa, 18 y el que esté en el campo, no regrese a tomar su ropa. 19 Pero, ¡ay de las que estén embarazadas y de las que amamanten en aquellos días!
20 Por tanto hablen con Dios para que su huida no sea en invierno, ni en sábado. 21 Porque habrá entonces una gran tribulación, como no hubo desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni habrá jamás. 22 Si aquellos días no fueran acortados, ninguna persona sería salva. Pero aquellos días serán acortados por causa de los escogidos.
23 Entonces, si alguno les dice: ¡Miren al Cristo! O: ¡Aquí! No crean. 24 Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas. Harán grandes señales y prodigios, si fuera posible hasta engañar aun a los escogidos.
25 Recuerden que se lo predije.
26 Si les dicen: ¡Mira, está en el desierto! No salgan. ¡Mira, está en las recámaras! No crean. 27 Porque como el relámpago sale del oriente y fulgura hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre. 28 Donde esté el cadáver se reunirán los buitres.
La venida del Hijo del Hombre
29 Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días,
El sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor. Las estrellas se caerán del cielo y las potencias celestiales serán conmovidas. 30 Entonces se mostrará la señal del Hijo del Hombre en el cielo. Todas las naciones de la tierra se lamentarán y verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. 31 Enviará a sus ángeles con sonido de gran trompeta, y reunirán a sus escogidos de los cuatro puntos cardinales, desde un extremo al otro extremo de los cielos.
32 Así que aprendan la parábola de la higuera: Cuando su rama esté tierna y broten las hojas, saben ustedes que el verano está cerca. 33 Así también ustedes, cuando vean todas estas cosas, sepan que está cerca, a las puertas.
34 En verdad les digo: Que de ningún modo pase este linaje hasta que sucedan todas estas cosas. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero que no pasen mis Palabras. 36 Sin embargo, nadie sabe en cuanto a aquél día y hora, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo. Solo el Padre.
37 Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Porque como en aquellos días antes del diluvio comían y bebían, se casaban y se daban en casamiento hasta el día cuando Noé entró en el arca, 39 y no entendieron hasta cuando el diluvio llegó y se los llevó a todos, así será la venida del Hijo del Hombre.
40 Entonces estarán dos en el campo: Uno será tomado y el otro será dejado. 41 Estarán dos mujeres moliendo en el molino. Una será tomada y la otra será dejada. 42 Velen, porque no saben cuál día viene su Señor. 43 Pero sepan esto: Si el dueño de la casa supiera a qué hora de la noche viene el ladrón, velaría y no permitiría que su casa fuera invadida. 44 Por esto, ustedes también estén preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora cuando no lo piensen.
45 ¿Quién es, pues, el esclavo fiel y prudente, a quien el señor puso para dar la comida a tiempo a su servidumbre? 46 ¡Inmensamente feliz aquel esclavo a quien, cuando llegue su señor, lo encuentre que hace así! 47 En verdad les digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.
48 Pero si aquel esclavo malo dice en su corazón: Mi señor tarda, 49 y comienza a golpear a sus consiervos, a comer y a beber con los que se emborrachan, 50 el señor vendrá el día y a la hora cuando el esclavo no lo espera, 51 lo castigará severamente, y le asignará su lugar con los hipócritas. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.