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Restauración de Judá y Efraín
Pidan a Yavé la lluvia en la estación tardía. Yavé, Quien hace las nubes tormentosas, enviará relámpagos y les dará lluvias abundantes y hierba verde en el campo de cada uno. Pero los ídolos domésticos prometen en vano, los adivinos ven mentiras, anuncian sueños falsos, y su consuelo es vano. Por lo cual el pueblo vaga como ovejas afligidas, porque no hay pastor.
Mi ira se encendió contra los pastores, castigaré a los machos cabríos. Yavé de las huestes visitará su rebaño, la Casa de Judá, y hará de ella su corcel real en la batalla. De ella saldrá la Piedra Angular, la estaca, el arco de guerra y todo caudillo. Juntos serán como valientes que en la batalla pisan el lodo de las calles. Combatirán porque Yavé estará con ellos. Los jinetes serán avergonzados. Porque Yo fortaleceré la Casa de Judá y daré la victoria a la casa de José, los haré regresar, pues tendré compasión de ellos. Serán como si no fueron desechados, porque Yo soy Yavé su ʼElohim, y los escucharé. Efraín será como un valiente, y su corazón se alegrará como con vino. Sus hijos lo mirarán y se alegrarán. Su corazón se regocijará en Yavé.
Los reuniré con un silbo, porque los redimí. Serán tan numerosos como antes. Yo los sembré entre las naciones. En lejanos países se acordarán de Mí. Criarán allí a sus hijos, pero regresarán. 10 Los devolveré de la tierra de Egipto, los reuniré desde Asiria y los traeré a la tierra de Galaad y el Líbano, hasta que no se halle sitio para ellos. 11 Pasarán por el mar de la angustia. Él golpeará las ondas del mar, de tal modo que todas las profundidades del Nilo se secarán. La altivez de Asiria será abatida y desaparecerá el cetro de Egipto. 12 Yo los fortaleceré en Yavé, Palabra de Yavé, y andarán en su Nombre.