5
“Pero hablando de las señales, fíjate bien, van a llegar días en que la gente de este mundo se va a quedar *con el ojo cuadrado; el camino de lo que es cierto se va a esconder, y en este mundo nadie le va a tener fe a nada. La maldad se va a poner peor de lo que te ha tocado ver, y mucho más de lo que jamás hayas escuchado. El país que ahorita tú ves que manda en todos lados se va a quedar como un cerro pelón y sin caminos, y la gente lo va a ver hecho un desierto. Y si el Altísimo te da licencia de vivir, vas a ver que pasando el tercer periodo las cosas se van a poner feas. Va a salir el sol a brillar a media noche, y la luna se va a ver de día. De la madera van a salir gotas de sangre, y hasta las piedras van a hablar. La gente andará toda asustada, y las estrellas se van a caer del cielo. Va a empezar a mandar uno que la gente ni se imaginaba, y todos los pájaros van a salir volando de ahí. El mar de Sodoma va a aventar pescados para afuera, y en la noche se van a escuchar ruidos que mucha gente no conoce, pero que todos los van a oír. También se va a armar un desorden por muchos lados. A cada rato va a haber incendios, los animales salvajes se van a salir de sus terrenos, y a las mujeres les van a nacer monstruos. Los manantiales de agua dulce se van a volver salados, y los amigos se van a matar entre ellos. En esos días a la gente se le va a borrar el sentido común, y la inteligencia se va a esconder en su cuarto. 10 Muchos van a querer encontrar la razón, pero ni sus luces. Lo injusto y el desorden van a crecer como la espuma por todo el mundo. 11 Un país le va a preguntar a otro: ‘Oye, ¿de casualidad no ha pasado por ahí la justicia, o alguien que se porte derecho?’ Y el otro le va a contestar: ‘Nombre, ni sus luces’. 12 Va a tocar que en esos tiempos la gente se va a hacer ilusiones, pero se van a quedar con las ganas. Le van a echar muchas ganas a trabajar, pero nomás no les va a rendir. 13 Hasta aquí tengo permiso de enseñarte las señales. Pero si te pones a orar otra vez, le sigues llorando como hasta ahorita, y le echas ayuno por otros siete días, vas a escuchar cosas todavía más grandes que estas”.
14 En eso me desperté, y sentía que el cuerpo me temblaba enterito, y traía la cabeza tan revuelta que sentí que me desmayaba. 15 Pero el ángel que andaba platicando conmigo me agarró, me echó ánimos y me puso de pie.
16 A la segunda noche, llegó a buscarme Faltiel, que era un líder de nuestra gente, y me dijo: “¿Dónde te habías metido? ¿Por qué traes esa cara tan triste? 17 ¿A poco no sabes que nos dejaron a cargo de Israel aquí donde nos trajeron prisioneros? 18 Levántate de ahí, échate un taco, y no nos vayas a dejar solos, como el pastor que deja botadas a sus ovejas a merced de unos lobos hambrientos”.
19 Y le contesté: “Hazte a un lado, y no me vengas a buscar en siete días; ya después vienes a verme”. Me hizo caso y se fue.
20 Así que me la pasé en ayunas siete días, llorando y lamentándome, tal y como me lo encargó el ángel Uriel. 21 Cuando pasaron los siete días, me volvieron a entrar las dudas en la cabeza y sentía otra vez una pesadez horrible, 22 pero como mi mente agarró vuelo otra vez, me solté hablando delante del Altísimo de nuevo. 23 Le dije: “Oh Señor Soberano de todos los bosques del mundo, y de todos los árboles que hay en ellos, tú apartaste para ti una sola plantita de uvas. 24 De todas las tierras de este mundo, escogiste para ti un solo país. De todas las flores que hay en el mundo, separaste para ti un solo lirio. 25 De lo más hondo de todos los mares, tú te llenaste un solo río. De todas las ciudades que hizo la gente, tú te consagraste Sión. 26 De todos los pájaros que hiciste, le pusiste tu nombre a una sola paloma. De todos los animales que existen, separaste para ti una sola ovejita. 27 De entre todo el gentío que hay, agarraste a un solo pueblo para que fuera tuyo. Y a ese pueblo que tú tanto quisiste, le diste una ley que todo mundo reconoce que es muy buena. 28 Y entonces, Señor, ¿por qué le entregaste este único pueblo a un montón de naciones? ¿Por qué §pisoteaste esta plantita que querías más que a las demás, y desparramaste a tu único pueblo entre tantos otros? 29 Los que le tiraban a tus promesas, acabaron pisoteando a los que sí creían en tus pactos. 30 Si de verdad le traes tanto coraje a tu pueblo, mínimo los hubieras castigado tú mismo con tus propias manos”.
31 Cuando solté todas estas palabras, el mismo ángel que había venido a verme la otra noche volvió a aparecer, 32 y me dijo: “Hazme caso, y te voy a enseñar. Pela bien el ojo, y te voy a platicar más cosas”.
33 Le dije: “A ver, síguele, mi Señor”.
Luego me preguntó: “Andas muy apurado y dándole muchas vueltas a lo de Israel. ¿A poco tú quieres más a esa gente que el que los hizo?”
34 Yo le dije: “No, Señor; yo hablé de puro dolor; me duele el corazón a cada rato tratando de entender los caminos del Altísimo y buscando nomás una pizquita de por qué juzga las cosas así”.
35 Me contestó: “Ni le busques, no vas a poder”.
Y le pregunté: “¿Y por qué no, Señor? ¿Entonces para qué nací? Mejor me hubiera quedado muerto en la panza de mi mamá, así no me habría tocado ver cómo sufre Jacob, ni todo lo que le toca aguantar a la gente de Israel”.
36 Él me dijo: “A ver, sácame la cuenta de los que todavía no nacen. Júntame todas las gotas de agua que andan desparramadas, y hazme que las flores marchitas se vuelvan a poner verdes. 37 Ábreme los cuartos que están cerrados con llave, y sácame los vientos que están atorados adentro. O enséñame cómo se ve el dibujo de una voz. Ya que hagas eso, yo te explico por qué pasan los sufrimientos que traes ganas de entender”.
38 Yo le contesté: “Señor Soberano, ¿y quién va a saber hacer esas cosas, si no es el que vive allá arriba y no aquí abajo con los humanos? 39 Yo la verdad, no me da la cabeza. ¿Cómo me pides que te hable de cosas tan difíciles?”
40 Entonces me dijo: “Si te fijas, no puedes hacer ni una sola de esas cosas que te acabo de pedir; pues así mero tampoco vas a poder hallarle pies ni cabeza a mis juicios, ni saber hasta dónde llega el amor que le prometí a mi pueblo”.
41 Yo le dije: “Sí, Señor, pero mira, la promesa que hiciste es para los que les toque estar vivos cuando llegue el fin. ¿Y qué van a hacer los que se nos adelantaron, o nosotros que andamos aquí, o los que vienen después de nosotros?”
42 Me contestó: “Mi juicio es como una pista en forma de anillo. Ni los que van hasta atrás se quedan lentos, ni los que van adelante llevan ventaja”.
43 Así que le pregunté: “¿A poco no pudiste hacerlos a todos de un jalón? A los que ya existieron, a los que andan aquí ahorita, y a los que van a nacer, para que pudieras hacer tu juicio más rápido”.
44 Él me contestó: “Lo creado no le puede ganar las carreras al que lo creó, y este mundo tampoco iba a poder aguantar de un solo golpe a todos los que van a nacer aquí”.
45 Y yo le dije: “Pero tú mismo le dijiste a tu servidor que *sin falta le ibas a dar vida de un solo golpe a toda tu creación. Entonces, si en ese momento todos van a revivir al mismo tiempo y el mundo va a poder con ellos, pues de una vez ahorita los podría aguantar a todos juntos”.
46 Y me contestó: “Pregúntale a la panza de una mujer y dile: ‘Oye, si vas a tener diez hijos, ¿por qué no los tienes de un jalón?’ Ándale, pídele que dé a luz a los diez chamacos al mismo tiempo”.
47 Le dije: “No se puede, tiene que ser cada uno a su tiempo”.
48 Y me contestó: “Pues así merito yo hice el vientre de la tierra, para que vaya dando a luz a su tiempo a todos los que se sembraron en ella. 49 Así como una niña chiquita no puede tener bebés, y una viejita tampoco, así armé yo este mundo que hice”.
50 Entonces le pregunté: “Ya que me estás platicando de esto, me voy a atrever a preguntarte. Esta madre nuestra, de la que me platicas, ¿todavía está muchacha? ¿O ya va para vieja?”
51 Me contestó: “Pregúntale a una mujer que ande pariendo hijos, y ella te va a sacar de dudas. 52 Dile a ella: ‘¿Por qué los chamacos que acabas de tener ya no están tan grandes y sanos como los de antes, sino que te salieron más chaparritos?’ 53 Y ella te va a decir: ‘Es que los hijos que uno tiene en la flor de la juventud salen muy diferentes a los que uno pare cuando ya está vieja y la panza ya no da para más’. 54 Échale cabeza y fíjate cómo ustedes están más chaparritos que sus abuelos. 55 Y los que sigan después de ustedes van a estar todavía más chaparritos, porque están naciendo de un mundo que ya está dando las últimas y que ya se le acabó el vigor de su juventud”.
56 Entonces le rogué: “Señor, por favor, si de veras no te caigo mal, muéstrale a tu sirviente por medio de quién vas a venir a darle una vuelta a tu creación”.
* 5:1 Así lo pone el siriaco. 5:16 El siriaco dice Psaltiel. 5:24 Según las versiones de oriente. El latín dice pozo. § 5:28 Según las versiones de oriente. El latín dice preparaste. * 5:45 Así dice el siriaco. 5:45 El latín no trae esto de Si...de un solo golpe.