8
1 Me contestó: “Mira, el Altísimo hizo este mundo en el que andamos para un montón de gente, pero el mundo que viene nomás lo hizo para unos cuantos.
2 Te voy a dar un ejemplo, Esdras. Fíjate que si le vas a preguntar a la tierra, te va a decir que saca muchísimo lodo para hacer cantaritos de barro, pero que nomás saca un puñito de polvito donde viene el oro. Pues igualito pasa con este mundo.
3 Hicimos a muchos, pero nomás unos poquitos se van a salvar”.
4 Le contesté: “¡Ah! Pues entonces, alma mía, ponte a tomar toda la inteligencia que puedas, y tú, corazón, trágate toda la sabiduría.
5 Porque la verdad, tú viniste a este mundo sin que te preguntaran, y te van a sacar a la fuerza, porque nomás te dieron un ratito para vivir.
6 Oh Señor nuestro, dale chance a tu servidor de pedirte de favor: danos una semillita para sembrar en nuestro corazón y áranos el terreno de la mente, para que nos salga algo bueno, y así pueda vivir cualquiera de esos que andan todos manchados pero que tienen la forma de un ser humano.
7 Porque tú eres el único, y todos nosotros fuimos hechos por las mismas manos tuyas, tal y como lo dijiste.
8 Ya que tú mismo le das vida al cuerpo cuando se anda armando en la panza de la mamá, y le vas poniendo las partes, tu criatura se mantiene viva entre lo caliente y el agua, y la obra que andas armando se aguanta los nueve meses adentro como tú la vas haciendo.
9 Pero a fin de cuentas, tanto a la mamá que lo trae guardado como al chamaco guardado, a los dos los cuidas tú. Y ya cuando la panza suelta a la criatura que creció adentro,
10 tú ya dejaste ordenado que de los pechos le salga la leche, que es como el fruto del cuerpo,
11 para que ese cuerpo que acabas de hacer tenga comida por un rato, y ya de ahí tú lo vas llevando de la mano con tu compasión.
12 Ándale, tú lo criaste enseñándole a ser derecho, lo cuidaste con tu ley y le diste sus regañadas con tu justicia.
13 A ti te toca darle cuello a esa criatura tuya, o darle vida por ser tu obra.
14 Si resulta que tú de un plumazo y de repente desbaratas a ese humano que con tanto trabajo anduviste armando nomás con dar la orden, ¿pues para qué lo hiciste entonces?
15 Bueno, ahora sí voy a hablar. De cómo le va a todos los humanos en general, tú eres el que sabe; pero de tu gente, por la que yo ando todo apachurrado,
16 de tu herencia, por la que ando llore y llore, de Israel, por el que traigo una pesadez, y por la familia de Jacob, por la que ando tan mortificado...
17 por eso mismo voy a empezar a pedirte de favor por mí y por ellos; porque la verdad sí me doy cuenta de las regadas que damos los que vivimos en esta tierra;
18 pero también ya me llegó el chisme de qué tan rápido va a caer el juicio final.
19 Así que te encargo que me escuches, échale coco a mis palabras y ahí te va lo que te voy a decir”.
Este es el comienzo de lo que Esdras empezó a decir antes de que se lo llevaran. Dijo:
20 “Oh Señor, tú que vives para siempre, tú que miras desde allá arriba, tú que tienes tus cuartos trepados en el aire,
21 que tu silla de rey no tiene medidas de lo grande que es, que tu gloria es tanta que no le agarra uno la onda, y que todos los ejércitos de ángeles se paran temblando de miedo enfrente de ti,
22 a los que tú nomás les das la orden y se vuelven viento y lumbre. Que tu palabra no falla y siempre cumple, tus reglas son duras y tus órdenes dan miedo,
23 tú que nomás te le quedas viendo a lo hondo del mar y lo secas, y que con un corajito haces que se derritan los cerros, tú que eres la pura verdad y das fe de ello...
24 te ruego, Señor, escúchale el rezo a este servidor tuyo, y échale un oído a lo que te anda pidiendo esta obra tuya.
25 Ponle atención a mis palabras, porque mientras ande vivo voy a seguir hablando, y mientras me dé la cabeza, te voy a contestar.
26 No te fijes tanto en las maldades de tu pueblo, mejor voltea a ver a los que se portaron derechos y de a de veras contigo.
27 No le hagas tanto caso a las cosas que hacen los malvados, sino a los que le siguieron siendo fieles a tus pactos aunque anduvieran pasando las de Caín.
28 No te pongas a pensar en los que hicieron porquería y media en tu cara, mejor acuérdate de los que quisieron respetarte por su propio gusto.
29 No se te vaya a ocurrir destruir a los que se la pasaron viviendo como animales, mejor fíjate en los que anduvieron enseñando bien clarito cómo era tu ley.
30 No te calientes con esos que se portaron peor que vacas, mejor quiérelos a esos que siempre anduvieron poniéndole fe a tu gloria.
31 Porque la verdad, nosotros y nuestros abuelos nos la hemos pasado viviendo en unos caminos que van directo al panteón, pero a ti te dicen ‘el compasivo’ nomás por aguantarnos a nosotros los pecadores.
32 Si de casualidad se te antojara tenernos tantita lástima a los que no traemos ni un peso de cosas buenas, ¡nombre, con eso te consagras como ‘el compasivo’!
33 Porque los buenos, esos que traen un ahorradito de cosas bien hechas guardadas contigo, ya tienen asegurado su premio por sus propias chambas.
34 Y a fin de cuentas, ¿qué es el hombre para que le andes haciendo tanto coraje? ¿O qué viene siendo una raza que se va a hacer polvo, para que andes de tan mal humor con ellos?
35 Porque, para qué nos hacemos tontos, de todos los que nacen no hay ni uno que no haya regado el tepache, y de los que andan vivos no hay nadie que no se haya equivocado.
36 En esto se va a ver qué tan bueno y derecho eres, Señor: si le tienes compasión a los que andan vacíos de cosas buenas”.
37 Él me contestó: “Mira, algunas cosas de las que me andas diciendo sí son ciertas, y así mero va a pasar.
38 La neta, ni me voy a poner a pensar en cómo hice a los que pecaron, ni en cómo se van a morir, ni en su juicio, ni en cómo les va a cargar el payaso;
39 yo mejor me voy a poner muy contento por cómo hice a los justos, me voy a fijar en los caminos por los que anduvieron, en su salvación y en el premio que se van a llevar.
40 Porque lo que yo dije, eso es lo que se va a hacer.
41 Pasa igualito que con el campesino: echa un montón de semillas a la tierra y planta un chorro de árboles, pero no todo lo que siembra se da cuando debe darse, ni todos los árboles que planta agarran raíz. Pues igual los que nacen en este mundo; no todos se van a salvar”.
42 Yo le dije: “Si no hay problema, dame chance de hablar.
43 Así como pasa con las semillas del campesino, que si no les cae tu lluvia a tiempo no brotan, o si les cae un aguacerazo se ahogan y se echan a perder,
44 pues así le hiciste con el hombre. Lo hiciste con tus propias manos, lo llamaste imagen tuya porque lo armaste parecido a ti, y hasta hiciste todas las demás cosas nomás para él... y míralo, lo andas tratando igualito que a las semillas del campesino.
45 No te enojes con nosotros, tenle compasión a tu gente y a los tuyos, porque a fin de cuentas son tu misma creación y a ellos sí les tienes cariño”.
46 Me contestó: “Las cosas de ahorita son para los que andan aquí ahorita, y las cosas de más adelante son para los que van a estar después.
47 Porque no me vengas a decir que tú quieres más a mis criaturas que yo; ¡eso ni pensarlo! Pero luego luego te andas comparando con los malvados. ¡No la amueles, no hagas eso!
48 Pero con todo y eso, hay algo que el Altísimo sí te aplaude:
49 que te has sabido fajar y has sido muy humilde, que es lo que te toca, y no has andado de alzado creyendo que eres de los justos para andarte echando flores tú solo.
50 A los que vivan en este mundo en los últimos tiempos les van a caer unas desgracias durísimas y puras tragedias, porque anduvieron muy salsas y bien orgullosos.
51 Pero tú ponte trucha por ti y por los que andan buscando saber cómo es la gloria de los que son como tú,
52 porque para ustedes ya está abierto el paraíso. El árbol de la vida ya está plantado. El futuro ya está arreglado. Ya les tienen preparada una abundancia que no se acaba. Ya está lista una ciudad entera. Ya les dieron luz verde para descansar. La bondad ya está a su punto, y la sabiduría la dejaron preparadita desde antes.
53 La raíz de todos los males ya se la taparon para que ni la vean. La debilidad ya se la quitaron de encima, y la muerte ya la mandaron a esconder. Al infierno y a la pudrición se los tragó el olvido.
54 Los sufrimientos ya son cosa del pasado, y al final de todo se va a enseñar el tesoro de vivir para siempre.
55 Así que ya córtale con andarme preguntando qué va a pasar con todo el montón de gente que se pierde.
56 Porque se les dio su libertad, y terminaron haciéndole el feo al Altísimo, se burlaron de su ley y mandaron sus caminos por un tubo.
57 Y para acabarla de amolar, pisotearon a los justos,
58 y se la pasaron diciendo para sus adentros que ni había Dios, y eso que ya sabían que se iban a morir.
59 Así que, igualito a como a ustedes los van a estar esperando todas esas cosas buenas de las que te hablé, a ellos los andan esperando la pura sed y el dolor. Porque la verdad es que el Altísimo no traía ganas de destruir a la raza,
60 pero estos mismos que fueron creados se encargaron de hacer quedar mal el nombre del que los hizo, y se portaron bien malagradecidos con el que les había arreglado la vida.
61 Por eso mi juicio ya está a la vuelta de la esquina,
62 y este dato no se lo ando pasando a cualquiera, nomás a ti, y a unos cuantos que son como tú”.
Entonces le contesté:
63 “Mira, Señor, ya me enseñaste el montón de milagros y maravillas que vas a andar haciendo en los últimos días, pero lo que no me has dicho es para cuándo va a ser todo eso”.